
Muchas veces me preguntan: “¿Cuál es la mejor alternativa para el azúcar refinada?” Siempre recomiendo que comiencen a utilizar xilitol, azúcar de caña cruda o miel natural cuando quieran endulzar algo.
A continuación mostramos un breve resumen de porqué creo que el xilitol es una excelente alternativa para el azúcar.
¿Qué es Xilitol?
El xilitol fue descubierto originalmente en 1891 por Emil Fischer (1852-1910), un químico alemán que ganó el Premio Nobel de Química en 1902 por su investigación sobre el azúcar y las sustancias purinas. El xilitol es un alcohol de azúcar de cinco carbones que se encuentra en frutas y vegetales fibrosos, mazorcas de maíz y árboles de madera dura como el abedul.

El xilitol es un alcohol de azúcar que ha sido reconocido por dentistas y profesionales de la salud alrededor del mundo como una excelente alternativa para el azúcar blanca.
El xilitol se puede encontrar fácilmente en la goma de mascar y las mentas para el aliento, y se sabe que su consumo trae muchos beneficios a la salud.
1. Seguro para los Diabéticos
A diferencia del azúcar, el xilitol no se convierte en grasa fácilmente. Esta es la razón por la que casi no tiene ningún efecto sobre los niveles de insulina, convirtiéndolo en una alternativa segura para los diabéticos, los fisiculturistas, los dietistas, las mujeres embarazadas/lactantes, y también para bebés y niños.

Nadie disfruta una visita al dentista. Este es el tipo de cosas en las que hacemos todo lo posible por evitar. Sin embargo, hay momentos en los que hasta las personas más atentas con sus dientes deben llenarse de valor e ir a verse con el dentista.
Los empastes de amalgama de mercurio se han utilizado desde principios del siglo 19 para reparar los dientes cariados. En los últimos años, esta práctica ha estado bajo fuego debido a que un creciente número de personas han reportado la ocurrencia de problemas de salud que pudieran estar relacionados con los empastes de amalgama de mercurio.
Los frijoles, las verduras (en especial los vegetales crucíferos como el brócoli, la col y la coliflor) y los alimentos con alto contenido de carbohidratos pueden provocar gases e hinchazón.
Estos alimentos contienen carbohidratos que están ligados a proteínas o grasas (conocidas como glicoproteínas o glicolípidos) que no se descomponen de manera eficaz en el intestino; luego, estas partículas mal digeridas sirven como fuente de alimento para las bacterias intestinales. Estas bacterias fermentan los restos creando hidrógeno y gas de dióxido de carbono como productos secundarios. El exceso de gas es el culpable de la mayor parte de las molestias que sentimos cuando ingerimos estos alimentos. La alfa galactosidasa es una enzima que detiene este proceso.
Las enfermedades del intestino grueso son numerosas y desagradables. Entre ellas, la enfermedad celíaca es quizás una de las más extrañas y menos entendida. Se cree que la afección proviene de una reacción anormal del intestino delgado a las proteínas de gluten, lo que provoca un tipo de respuesta inmune autodestructiva en el intestino grueso.
Afortunadamente, existe un grupo cada vez mayor de investigaciones científicas que apoyan el uso de probióticos beneficiosos y de bacterias prebióticas que ayudan a controlar estos síntomas.