
Recientemente, la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency) ha demostrado que el aire en espacios cerrados puede estar incluso más contaminado que el que está en exteriores. Tal vez usted se pregunte, “¿Cómo es posible esto?” Muchos de nosotros creemos que nuestras casas son santuarios privados y seguros.
Aunque nuestras casas deben representar este sitio seguro para nosotros, con frecuencia respiramos aire tóxico, lleno de químicos dentro de nuestro hogar, sin que nos demos cuenta de ello.
Esto se debe, en gran medida, a la cantidad de químicos tóxicos en los productos que usamos, al igual que a nuestros malos hábitos. Las grandes cantidades de plomo, brea y radón son solo unos cuantos ejemplos de los contaminantes tóxicos que se encuentran en el aire, en espacios cerrados. Este artículo aborda algunos de los peligros tóxicos que existen en su casa, al igual que algunos de los métodos que puede utilizar para revertir este problema de contaminación en espacios cerrados.

Los ácaros del polvo son bichos diminutos, microscópicos, que comúnmente se encuentran en los hábitats humanos, como su casa, el sillón, la cama o la alfombra. Pueden vivir en nuestro medio ambiente porque se alimentan de nuestras células muertas de la piel, y con el pelo de nuestras mascotas.
Desafortunadamente, aunque usted haga su mejor esfuerzo por mantener limpia su casa, somos vulnerables a los ácaros del polvo. La limpieza por sí sola no resolverá el problema porque el ser humano promedio genera alrededor de 5-10 gramos de células muertas de la piel cada semana y unas 3 libras al año.
Por eso, aún con los regímenes más estrictos de limpieza, los ácaros del polvo tendrán bastante sustento. Además, los ácaros de polvo en su casa se reproducen impresionantemente rápido. Los efectos de esta enorme cantidad de ácaros del polvo en nuestros hogares pueden ejercer un rol significativo en la generación de nuestros problemas de salud.
Vea al cielo. Hágalo, yo lo espero. ¿Qué fue lo que vio? Si observó una raya blanca en el cielo, como si fueran trazos de un avión, esto pudo haber sido una estela. Las estelas son gotas de agua o cristales de hielo que a veces se ven tras el paso de una aeronave, un jet o un misil.
Las estelas se disuelven en unos cuantos minutos. Si usted notó una raya blanca en el cielo cuando vio hacia arriba, vuelva a observar si la línea sigue ahí.
Si la raya ahí está, es posible que no se trate de una estela, sino de una estela química o popularmente conocido en inglés como un chemtrail.
En sí todo tiene que ver con el contenido del aire. Las fumarolas y las toxinas de fábricas y automóviles, y toneladas de otros gases dañinos andan volando de un lado a otro. Ciertamente estas son peligrosas moléculas que pueden inhalarse y también reducen la cantidad de oxígeno en el aire. Ahora, considere esto: la mayoría de nuestras toxinas aéreas son inhaladas mientras estamos en espacios cerrados porque pasamos la mayoría de nuestra vida entre cuatro paredes, ya sea en oficinas, casas, escuelas, iglesias.
Y porque ahí es donde pasamos la mayoría de nuestro tiempo – en la casa, en las tiendas, los restaurantes y demás, es importante saber qué contiene el aire que respira con más frecuencia: humo, pelo de mascotas, fumarolas de pintura, moho, mildiú, y posiblemente billones de microorganismos.

Los productores incurren en prácticas engañosas, y su negocio, a veces, requiere engañar a los consumidores. Nos convencen para que compremos productos convenientes para limpiar, aromatizar, suavizar, alisar y embellecer los cuales suelen contener peligrosos químicos.
¡Si la palabra “formaldehído” no le recuerda un cuerpo embalsamado sobre una fría mesa de acero, debería hacerlo!
El formaldehído ha sido utilizado por décadas para embalsamar cadáveres de tal manera que puedan ser presentados durante un velorio. Es un líquido para preservar que sustituye la sangre, es un agente reconocido por el Instituto Nacional de Cáncer por causar dicha enfermedad (carcinógeno), y, por si esto fuera poco, está incluido en la mayoría de los productos que usted compra y usa en su casa, ¡de hecho forma parte de los materiales con los cuales su vivienda fue construida!