La Salud Digestiva: ¿Qué es el Microbioma?

Dr. Group
por Dr. Edward Group DC, NP, DACBN, DCBCN, DABFM
Publicada el , Última Actualización en
La Salud Digestiva: ¿Qué es el Microbioma?

El cuerpo humano es un ecosistema complejo, interconectado, y el intestino es donde su cuerpo interactúa más con el mundo exterior. El intestino actúa como la primera línea de defensa de su sistema inmunológico, ya que está constantemente expuesto a nuevos microbios y moléculas que provienen de lo que come y bebe. Los procesos que tienen lugar en el intestino involucran el sistema nervioso central, el cerebro e incluso, influyen en su estado de ánimo. Pero no se puede empezar una discusión sobre la importancia de la tripa sin hablar de los organismos que viven allí.

Así que, ¿Qué Es el Microbioma?

El conjunto de microbios que viven dentro y sobre el cuerpo humano se conoce como microbiota.[1] El microbioma es el total de genes dentro de estos microbios. Los genes microbianos influyen significativamente en la forma en que el cuerpo funciona e incluso, superan en número a los genes humanos en una proporción de 100:1.[2] Cada uno de nosotros tiene una microbiota única y un microbioma único. Los microbios que viven en su cuerpo dependen de aquello a lo que se exponga y estas colonias están constantemente en proceso de cambio. La geografía, el estado de salud, el estrés, la dieta, la edad, el género y todo lo que toca afectan la composición de la microbiota.[3]

Salud Pública, La Teoría del Germen y el Microbioma

Los científicos conocen la existencia de los microorganismos desde hace cientos de años. En 1673, Antony van Leeuwenhoek escribió a la Royal Society de Londres acerca de su descubrimiento de pequeños “animálculos” con el uso de sus “microscopios”. Leeuwenhoek descubrió microbios en casi todas partes que observaba,[4] pero el descubrimiento fue ampliamente ignorado hasta la década de 1870 cuando observó su papel en la causa y la propagación de las enfermedades. Anteriormente, los médicos creían que el mal aire causaba las enfermedades. Robert Koch demostró que pequeños microorganismos eran los responsables. Su descubrimiento solidificó la validez de la teoría del germen, la idea de que ciertos microbios causan enfermedades específicas.[5]

La teoría de los gérmenes creó el fundamento científico de la limpieza que se convirtió en el precursor de lo que se convertiría en un imperativo moral y social. La gente comenzó a bañarse todos los días. El jabón, algo que se considerada un lujo, se convirtió en una necesidad básica de los hogares. Los médicos y cirujanos comenzaron a lavarse las manos y a desinfectar sus instrumentos.[6] Las nuevas leyes dieron lugar a iniciativas de salud pública que limitaron la propagación de enfermedades y salvaron vidas.[6]

Hasta hace poco, los científicos se centraron casi exclusivamente en cómo los microbios patógenos afectaban negativamente a los seres humanos. Ahora nos hemos dado cuenta de que algunos microorganismos son realmente beneficiosos para la salud humana.[7] Se presta más atención al microbioma y a su papel en la salud y la inmunidad.[8] Lanzado en 2008, el Proyecto del Microbioma Humano (HMP) fue creado para comprender mejor la relación entre la salud, la enfermedad y el microbioma.[9]

La Composición del Microbioma

La microbiota se compone de un número vertiginoso de microorganismos. Las bacterias constituyen la mayor parte: unos 30-50 billones de células.[10] El propio cuerpo humano contiene alrededor de 37 billones de células humanas.[11] Puede ser desconcertante pensar en uno mismo como células microbianas en su mayoría pero, en peso, definitivamente, usted es mayoritariamente humano dado que las células microbianas son significativamente más pequeñas que las células humanas. Las células bacterianas van de 0,2-10 micras (micrómetros) de diámetro; las células humanas van de 10-100 micras.[12] Como referencia, un ácaro de polvo promedio, que es microscópico, mide 200-300 micras de ancho.

Si conoce la muy citada relación 10:1 (10 microbios por 1 célula humana), es posible que se sorprenda al saber que, en realidad, fue sólo una estimación que circuló por los recursos académicos y científicos como un hecho. Ahora se considera una leyenda urbana académica.[13]

Se cree que los humanos llevamos aproximadamente tres libras de bacterias en nuestros intestinos.[14] El microbioma individual de cada persona es tan único como su huella digital y está compuesto por cientos de diferentes tipos de bacterias.[15] El número específico de células bacterianas varía durante el día y siempre cambia.[16]

Aunque las bacterias representan la mayor parte de la masa de la microbiota, los virus son, en realidad, los habitantes más abundantes.[8] [17] Tenemos tendencia a pensar en los virus como perjudiciales, pero ese no es siempre el caso. Los virus que se encuentran en el intestino son principalmente los bacteriófagos, lo que significa que infectan a las células bacterias intestinales, pero no necesariamente las perjudican. Más bien, tienen una relación simbiótica. Los virus pueden transferir rápidamente los genes, que son genes beneficiosos. Por lo tanto, si se introducen bacterias nuevas en el intestino, ya sea a través de la dieta o con probióticos, las células virales pueden ayudar a las bacterias a prosperar mediante la transferencia del código genético.[18]

El Papel de la Microbiota Humana

El papel del microbioma es tan importante para las operaciones del cuerpo que actúa esencialmente como un órgano.[18] El microbioma tiene un impacto en el envejecimiento, la digestión, el sistema inmunológico, el estado de ánimo y la función cognitiva.

Algunas de las bacterias del intestino producen enzimas que apoyan la digestión, especialmente la digestión de los polisacáridos: los azúcares complejos y saludables que se encuentran en los alimentos vegetales.[19] Estas bacterias también proporcionan vitaminas del complejo B, vitamina K y ácidos grasos de cadena corta. La microbiota también influye en la tasa metabólica.[20]

Un microbioma fuerte es el fundamento de su sistema inmunológico. Cuando usted nació, su instinto estaba limpio y listo para aprender.[21] La exposición a microbios proporciona la educación que entrena al sistema inmunológico a saber cómo responder a diferentes organismos. De esta manera, el sistema inmune hace de mediador entre la relación del cuerpo y los microbios que alberga.[21] El cuerpo lidia con los organismos nocivos, mientras los organismos beneficiosos existen en armonía y contribuyen a la buena salud en general.[22]

La investigación también ha puesto de manifiesto el importante papel que el microbioma tiene sobre la salud mental. Existe una compleja relación entre el intestino y el cerebro, llamada el eje intestino-cerebro (GBA). La microbiota interactúa con el sistema nervioso central para regular la química del cerebro y mediar la respuesta con el estrés, la ansiedad y la memoria.[23]

¿Cómo Se Forma la Microbiota Humana?

Por lo general, se cree que el cuerpo humano está expuesto por primera vez a los microbios durante el parto.[18] [24] La composición de la microbiota vaginal de la madre cambia durante el embarazo y es muy influyente.[25] Los bebés nacidos por vía vaginal resultan colonizados principalmente por el género de bacterias Lactobacillus. Los nacidos por cesárea están expuestos a microbios de la piel tales como Staphylococcus, Corynebacterium y Propionibacterium.[26] Si el bebé nació en casa o en el hospital, eso también puede afectar a la composición de la microbiota del bebé.[3]

A medida que crecen el microbioma cambiará. En los primeros meses de vida, el cuerpo es colonizado por relativamente pocas especies de microbios, sólo alrededor de 100. A la edad de 3 años, la microbiota de un niño posee cerca de 1000 especies de microbios y empieza a parecerse a la microbiota de un adulto. La pubertad y, mucho más tarde, la menopausia son otros dos acontecimientos de la vida que pueden cambiar significativamente la composición de la microbiota.[3]

Las Bacterias en Su Microbioma Intestinal

La composición del microbioma puede variar a lo largo de los intestinos; la mayoría se concentran en el intestino grueso. Las bacterias en el intestino adulto medio incluyen Bifidobacterium, Lactobacillus, Bacteroides, Clostridium, Escherichia, Streptococcus y Ruminococcus. No sólo la dieta influye en la composición microbiana de la microbiota, sino que la microbiota influye en el valor nutritivo de los alimentos.[27] Aunque las bacterias específicas varían, comparten muchos de los mismos genes.[28]

Los seres humanos no tienen la capacidad de producir las enzimas necesarias para descomponer los nutrientes complicados. Sin embargo, las bacterias intestinales tienen esa capacidad y es absolutamente esencial para una buena digestión. Las bacterias nos permiten consumir una dieta variada y recibir una amplia gama de micronutrientes y fitonutrientes.[29]

Apoyar el Microbioma

Su microbioma está en constante cambio. [1] Usted depende de su microbioma para muchos procesos, incluyendo la digestión y la función del sistema inmunológico; cuanto más fuerte sea, mejor se sentirá. Para disponer de un buen microbioma, coma una dieta variada rica en hidratos de carbono complejos y fibra.[30] Los suplementos probióticos también pueden ayudar a fortalecer la microbiota. Elegir el mejor suplemento probiótico es otro tema importante pero, en resumen, los mejores suplementos probióticos contienen una amplia variedad de cepas de probióticos y prebióticos. Los prebióticos son alimentos que ayudan a los probióticos a florecer.

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Dr. Edward F. Group III, DC, NP, DACBN, DCBCN, DABFM

Referencias (30)
  1. Ursell, Luke K, et al. “Defining the Human Microbiome.” 70.Suppl 1 (n.d.): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  2. “The Human Microbiome.” Utah.edu. n.d. Web. 26 Oct. 2016.
  3. “Your Changing Microbiome.” n.d. Web. 26 Oct. 2016.
  4. “Antony van Leeuwenhoek.” Berkeley.edu. n.d. Web. 26 Oct. 2016.
  5. Fellows of Harvard. “Contagion, Germ Theory.” Harvard.edu. 2016. Web. 26 Oct. 2016.
  6. Blanch, Andrea K, David L Shern, and Beauregard N Street. Implementing the New “ Germ ” Theory for the Public’s Health. 2011. Web. 26 Oct. 2016.
  7. Cho, Ilseung, and Martin J Blaser. “The Human Microbiome: At the Interface of Health and Disease.” Nature Reviews Genetics 13.4 (2012): 260–270. Web. 26 Oct. 2016.
  8. Saey, Tina Hesman. “The Vast Virome.” Microbes,Ecosystems,Health. Science News, 18 Oct. 2016. Web. 26 Oct. 2016.
  9. Peterson, Jane, et al. “The NIH Human Microbiome Project.” 19.12 (2009): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  10. Sender, Ron, et al. “Revised Estimates for the Number of Human and Bacteria Cells in the Body.” New Results (2016): 36103. Web. 26 Oct. 2016.
  11. Bianconi, Eva, et al. “An estimation of the number of cells in the human body.” Annals of Human Biology 40.6 (2013): 463–471. Web.
  12. "Size Comparisons of Bacteria, Amoeba, Animal & Plant Cells." Google+, 2016. Web. 26 Oct. 2016.
  13. Photograph, and Ian Cuming. “How Many Cells Are in the Human Body—and How Many Are Microbes?” News. National Geographic News, 13 Jan. 2016. Web. 26 Oct. 2016.
  14. Jo Napolitano. "Exploring the role of gut bacteria in digestion" 19 Aug. 2010. Web. 26 Oct. 2016.
  15. Saey, Tina Hesman. “Everyone Poops His or Her Own Viruses.” Body & Brain. Science News, 23 Sept. 2013. Web. 26 Oct. 2016.
  16. Saey, Tina Hesman. “Body’s Bacteria Don’t Outnumber Human Cells so Much After All.” Microbiology, Physiology. Science News, 6 Mar. 2016. Web. 26 Oct. 2016.
  17. Milliken, Grennan. ARE VIRUSES ALIVE? NEW EVIDENCE SAYS YES. Popular Science, n.d. Web. 26 Oct. 2016.
  18. Neu, Josef, and Jona Rushing. “Cesarean Versus Vaginal Delivery: Long Term Infant Outcomes and the Hygiene Hypothesis.” 38.2 (n.d.): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  19. "Exploring the role of gut bacteria in digestion." 19 Aug. 2010. Web. 26 Oct. 2016.
  20. Ramakrishna, BS. “Role of the Gut Microbiota in Human Nutrition and Metabolism.” Journal of gastroenterology and hepatology. 28. (2013): 9–17. Web. 26 Oct. 2016.
  21. Belkaid, Yasmine, and Timothy Hand. “Role of the Microbiota in Immunity and Inflammation.” 157.1 (2014): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  22. Ramakrishna, BS. “Role of the Gut Microbiota in Human Nutrition and Metabolism.” Journal of gastroenterology and hepatology. 28. (2013): 9–17. Web. 26 Oct. 2016.
  23. Carabotti, Marilia, et al. “The Gut-Brain Axis: Interactions Between Enteric Microbiota, Central and Enteric Nervous Systems.”Central and Enteric Nervous Systems.” 28.2 (2015): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  24. Mueller, Noel T., et al. “The Infant Microbiome Development: Mom Matters.” 21.2 (2014): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  25. MacIntyre, David A., et al. “The Vaginal Microbiome During Pregnancy and the Postpartum Period in a European Population.” 5. (2015): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  26. Dominguez-Bello, MG, et al. “Delivery Mode Shapes the Acquisition and Structure of the Initial Microbiota Across Multiple Body Habitats in Newborns.” Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. 107.26 (2010): 11971–5. Web. 26 Oct. 2016.
  27. Kau, Andrew, et al. “Human Nutrition, the Gut Microbiome, and Immune System: Envisioning the Future.” Nature (2011): 327–226. Web. 3 Nov. 2016.
  28. Conlon, Michael A., and Anthony R. Bird. “The Impact of Diet and Lifestyle on Gut Microbiota and Human Health.” 7.1 (2014): n.pag. Web. 26 Oct. 2016.
  29. Bäckhed, F, et al. “The Gut Microbiota as an Environmental Factor That Regulates Fat Storage.” Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. 101.44 (2004): 15718–23. Web. 26 Oct. 2016.
  30. Filippo, De, et al. “Impact of Diet in Shaping Gut Microbiota Revealed by a Comparative Study in Children from Europe and Rural Africa.” Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. 107.33 (2010): 14691–6. Web. 26 Oct. 2016.

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