Cómo Influyen la Cultura y la Sociedad en la Alimentación Saludable

Dr. Group
por Dr. Edward Group DC, NP, DACBN, DCBCN, DABFM
Publicada el
diferentes personas comiendo en una mesa

Existen muchos factores que influyen en tu dieta. En este artículo, nos vamos a centrar en el impacto que los factores sociales y culturales tienen en la alimentación saludable. Para entender completamente el concepto, vamos a analizar la naturaleza básica del entorno social humano.

Según los sociólogos Elizabeth Barnett, Ph.D. y Michele Casper, Ph.D.:

“Los entornos sociales humanos abarcan el entorno físico inmediato, las relaciones sociales y los ambientes culturales dentro de los cuales grupos definidos de gente funcionan e interactúan. Los componentes del entorno social incluyen la infraestructura construida; la estructura industrial y ocupacional; los mercados de trabajo; los procesos sociales y económicos; la riqueza; los servicios humanos, de salud y sociales; las relaciones de poder; el gobierno; las relaciones raciales; la desigualdad social; las prácticas culturales; las artes; las instituciones y prácticas religiosas; y las creencias sobre el lugar y la comunidad. […] Los entornos sociales se pueden experimentar en múltiples escalas, a menudo, simultáneamente, incluyendo los hogares, redes de parentesco, barrios, pueblos y ciudades, y regiones”. [1]

Formar Hábitos Alimenticios, El Comienzo

Los hábitos y las elecciones acerca de los alimentos se desarrollan temprano. Los hábitos de alimentación de un bebé los moldean sus padres, de acuerdo con su visión de lo que constituye un bebé sano. [2] Estos puntos de vista los moldeada la sociedad y pueden afectar indirectamente a la nutrición que el bebé recibe. [3] Los padres que siguen una dieta vegetariana estricta tienen más probabilidades de introducir la comida vegetariana a sus hijos. Algunas personas creen que un bebé pesado es más saludable y lo alimentan en consecuencia para lograr tal resultado. La comida se puede utilizar como recompensa por un buen comportamiento; A veces, la comida se utiliza para interrumpir un mal comportamiento.

Algunas investigaciones sugieren que los niños adquieren sus comportamientos de alimentación mediante la observación de los hábitos alimenticios de los demás. [4] [5] Francamente, eso suena como el tipo de sentido común que no necesita ser aclarado con estudios. Después de todo, los niños aprenden casi todo copiando el comportamiento de los demás. Como tal, es importante que los padres sean un buen modelo a seguir y tengan cuidado con la forma en que alientan o desalientan ciertos tipos de alimentos. Los padres que adoptan una filosofía del tipo “haz lo que digo, no lo que hago” o prohíben ciertos tipos de alimentos, pueden llegar a tener que hacer frente a consecuencias inesperadas cuando prohibir un alimento hace que sea más deseable. [6] [7]

Por el contrario, tratar de forzar a un niño a comer un alimento sano específico tampoco es una buena estrategia. Los estudios demuestran que forzar a los niños a comer frutas y verduras que no les gustan puede desalentar los buenos hábitos alimenticios. [8]

Cuando los padres seleccionan los alimentos para sus hijos, la variedad de opciones es la clave. Los padres tienen la tarea de elegir lo que comen los niños y formar sus hábitos alimenticios. Esto tiene un gran impacto en su salud, tal vez un impacto más grande que cualquier otra cosa. “Los niños aprenden acerca de los alimentos que les gustan o disgustan al ser expuestos a diferentes tipos de alimentos y observando y experimentando las consecuencias y beneficios del consumo de esos alimentos.” [9]

Cómo Influye la Sociedad en la Dieta

diferentes personas comiendo en una mesaLa cultura y la sociedad son esenciales en la formación de los hábitos de alimentación de una persona. Por desgracia, como sociedad en la que lo barato es bueno y lo rápido es mejor, hemos introducido los súper-tamaños y la comida rápida de bajo costo, lo cual ha resultado en un aumento masivo de la tasa de obesidad. [10] [11] De hecho, el aumento del consumo de alimentos altos en calorías y bajos en nutrición ha dado lugar a una epidemia de obesidad.

De acuerdo con la revista Journal of American Medicine, más de un tercio (34,9%) de los adultos estadounidenses son obesos. Aproximadamente, el 17% (o 12,7 millones) de los niños y adolescentes de dos a diecinueve años son obesos.

También hay una fuerte asociación inversa entre los factores socioeconómicos como la ocupación, los ingresos, y la obesidad. [12] Un estudio describe que el costo de los alimentos saludables como frutas y verduras es más alto que el de los menos nutritivos, de alto contenido energético. [13]

Los alimentos se han convertido en nuestro nuevo pasatiempo nacional y la mayoría de los eventos sociales se centran alrededor de la comida. Por ejemplo, más de 20 millones de perritos calientes se venden en los juegos de las Grandes Ligas cada temporada. Más del 60% de las personas que van a los juegos dicen que no pueden vivir sin perritos calientes durante el juego. [14]

Tal vez ningún “alimento” tiene un mayor impacto en la sociedad que el alcohol. Tiene el potencial de ser un elemento consumible que puede ser un peligro habitual en las reuniones sociales. Mientras que el consumo de alcohol con moderación puede no tener un gran impacto en tu salud, el abuso del alcohol puede ser muy perjudicial para tu salud.

Amigos y familiares ejercen una influencia sobre tus hábitos alimenticios. Cuando las personas están juntas, tienden a comer más, o menos, que cuando están solas (dependiendo de cuánto comen los demás). [15] El tipo de alimentos que se consumen en situaciones sociales puede ser diferente a los alimentos que consume la persona cuando está sola. Un estudio, en particular, concluyó: “los alimentos consumidos con otras personas contenían más de hidratos de carbono, grasas, proteínas y calorías totales.” [16] Tiene sentido. Después de todo, los aperitivos son divertidos de compartir.

Cómo Influye la Cultura en la Dieta

Los medios de comunicación y la tecnología han dado forma a la cultura durante muchos años. Esto no siempre es para mejor. Por desgracia, en el ámbito de los hábitos alimenticios, las investigaciones muestran que los niños que ven la televisión son más propensos a tener hábitos alimenticios poco saludables. [17]

En nuestra cultura, las tendencias de alimentación también se ven impulsadas por las estrategias de marketing que pueden o no tener la intención de mejorar la sociedad. Ciertamente, los anuncios de alimentos altamente procesados, refinados, poco saludables, llenos de edulcorantes artificiales, grasas y sal no son una influencia positiva. Añadir los términos “fresco” y “divertido” simplemente, enmascara estas estrategias, y es ofensivo. Especialmente, teniendo en cuenta el efecto que los hábitos alimenticios de un niño van a tener en su salud durante toda su vida. Con demasiada frecuencia, la gente empieza con el pie izquierdo y termina comiendo y bebiendo mal hasta la muerte.

Mucha gente, especialmente los jóvenes, son susceptibles a la representación del “cuerpo perfecto” por parte de los medios de comunicación. ¿Debemos culpar a los medios por la epidemia de dismorfia corporal y otros problemas de imagen? Las revistas repletas de chicas delgadas u hombres musculosos pueden fomentar una imagen corporal negativa a y, a su vez, hábitos poco saludables. [18] Cuando esto se combina con otros factores, como la salud mental, no hay duda de por qué los trastornos de imagen corporal y alimentación son tan comunes y, a veces, posiblemente mortales. [19]

La anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, trastorno por atracón y sus variantes, son alteraciones serias en la conducta alimentaria. Están asociados con una amplia gama de consecuencias psicológicas, físicas y sociales negativas. Los trastornos alimentarios pueden empezar poco a poco, pero el comportamiento obsesivo se intensifica rápidamente y no se necesita mucho tiempo para que surja un problema grave. Los trastornos alimenticios son enfermedades médicas reales y tratables.

Anorexia

Cuando las personas sufren de anorexia nerviosa consideran que tienen sobrepeso, incluso cuando tienen un peso claramente inferior al normal. El control de la comida y del peso se convierten en obsesiones. Existen muchos síntomas de la anorexia, pero los más comunes incluyen pesarse de manera repetida, comer pequeñas cantidades de comida, auto-inducir el vómito, el mal uso de laxantes, diuréticos o, incluso, enemas. ¡La anorexia está asociada con la tasa de mortalidad más alta de los trastornos psiquiátricos! [20]

Bulimia

Las personas con bulimia nerviosa tienden a comer cantidades inusualmente grandes de alimentos y sienten una falta de control sobre estos episodios. Los atracones van seguidos del uso de laxantes, diuréticos, ayuno, ejercicio excesivo o cualquier combinación de entre todos estos. El objetivo es compensar el haber comido sin control.

A menudo, las personas con este trastorno mantienen un peso normal. Sin embargo, los factores de miedo psicológicos siguen siendo los mismos: temor a aumentar de peso y un intenso descontento con el tamaño y la forma del cuerpo. A menudo, la conducta bulímica se lleva a cabo en secreto, ya que suele ir acompañada de sentimientos de disgusto o vergüenza.

Trastorno por Atracón

El trastorno de atracones, a menudo, implica a una pérdida de control sobre la alimentación. La diferencia entre los atracones y la bulimia es que, en ambos casos, la gente consume cantidades excesivas de alimentos, pero las personas con bulimia compensan el comer sin control con una purga, mientras que quienes padecen un trastorno por atracón no lo hacen. Como resultado, las personas con trastorno de atracones suelen tener sobrepeso u obesidad. [20]

Inculcar Buenos Hábitos Alimenticios

diferentes alumnos comiendo en una mesaLos padres juegan un papel importante en la formación de los hábitos de alimentación de sus hijos. Si eres padre, hay algunas cosas que debes tener en cuenta.

Expón a sus hijos a una variedad de alimentos saludables y empieza cuando son jóvenes. Los alimentos baratos y de mala calidad de las tiendas de conveniencia no son apropiados para ninguna persona de ninguna edad. Ofrece orientación de manera agradable pero ten cuidado cuando quieras prohibir estrictamente los alimentos. Si tú vas a hacer la compra, la mayor parte del control estará en tus manos por defecto. Sin embargo, a medida que los niños crecen y pasan más tiempo con amigos que con la familia y sus padres, van a empezar a tomar sus propias decisiones. Es importante enseñarles honestamente en lugar de dictaminar la fuerza. El desarrollo de una base sólida de hábitos de alimentación saludables en el hogar puede dar frutos a largo plazo.

Una manera fácil de mantener una cierta perspectiva es preguntarte ¿por qué come la gente? En última instancia, la razón es (o debería ser) para proporcionar el alimento que da vida a nuestros cuerpos. Basar tus opciones de alimentos en la nutrición que tu cuerpo necesita, en lugar de en la comida basura que te parece sabrosa, es una buena estrategia para tomar mejores decisiones.

Por supuesto, no siempre es fácil mantener una dieta saludable. Por ejemplo, muchas personas no tienen el tiempo o la intención de cocinar en casa. Para otras, los ingredientes naturales u orgánicos pueden estar menos disponibles. También puede ser difícil seguir constantemente una dieta equilibrada. Cuando tienes en cuenta todos los macro y micronutrientes que tu cuerpo necesita a diario, no es difícil entender por qué muchas personas no pueden obtener la nutrición completa que necesitan. En esos casos, las vitaminas y los suplementos naturales pueden ser una buena manera de llenar los vacíos entre tus requisitos nutricionales y tu ingesta nutricional.

¿Puedes pensar en una manera en que la sociedad ha influido en tu forma de comer? ¿Has superado alguna tendencia que ni siquiera sabías que estabas siguiendo? Deja un mensaje a continuación y comparte tus ideas.

Dr. Edward F. Group III, DC, ND, DACBN, DCBCN, DABFM

Referencias (20)
  1. Elizabeth Barnett, Ph.D. and Michele Casper, Ph.D. A Definition of “Social Environment”. National Institutes of Health; 2000. FRAES-00-004.
  2. Dr. Leann Birch, Jennifer S. Savage, Alison Ventura. Influences on the Development of Children’s Eating Behaviours: From Infancy to Adolescence. Can J Diet Pract Res. 2007; 68(1): s1–s56.
  3. Baughcum AE, Burklow KA, Deeks CM, Powers SW, Whitaker RC. Maternal feeding practices and childhood obesity: a focus group of low-income mothers. Archives of Pediatric & Adolescent Medicine.
  4. Young EM, Fors SW, Hayes DM. Associations between perceived parent behaviors and middle school student fruit and vegetable consumption. Journal of Nutrition Education and Behavior 2004 Jan-Feb;36(1):2-8.
  5. Fisher JO, Mitchell DC, Smiciklas-Wright H, Birch LL. Parental influences of young girls’ fruit and vegetable, micronutrient and fat intakes. Journal of American Dietetic Association, 2002 Jan; 102(1):58-64.
  6. Fisher JO, Birch LL. Restricting access to palatable foods affects children’s behavioral response, food selection, and intake. The American Journal of Clinical Nutrition 1999 Jun;69(6):1264-72.
  7. Faith MS, Scanlon KS, Birch LL, Francis LA, Sherry B. Parent-child feeding strategies and their relationships to child eating and weight status. Obesity Research. 2004 Nov;12(11):1711-22.
  8. Fisher JO, Mitchell DC, Smiciklas-Wright H, Birch LL. Parental influences on young girls’ fruit and vegetable, micronutrient and fat intakes. The American Journal of American Dietetic Association. 2002 Jan;102(1):58-64.
  9. Jennifer L. Harris, John A. Bargh. The Relationship between Television Viewing and Unhealthy Eating: Implications for Children and Media Interventions. Health Commun. 2009 Oct; 24(7): 660–673.
  10. French SA, Story M, Neumark-Sztainer D, Fulkerson JA, Hannan P. Fast food restaurant use among adolescents: associations with nutrient intake, food choices and behavioral and psychosocial variable. International Journal of Obesity Related Metabolism Disorders. 2001 Dec;25(12):1823-33.
  11. Jeffery RW, Utter J. The changing environment and population obesity in the United States. Obesity Research. 2003 Oct;11 Suppl:12S-22S.
  12. Ball K, Crawford D. Socioeconomic status and weight change in adults: a review. Social Science and Medicine. 2005 May;60(9):1987-2010. Epub 2004 Nov.
  13. Drewnowski A, Darmon N. Food choices and diet costs: an economic analysis. The Journal of Nutrition 2005 Apr;135(4):900-4.
  14. “The Economy of Food at Sporting Events.” Sports Management Degrees. N.p., n.d. Web. 26 July 2016.
  15. Herman CP, Roth DA, Polivy J. Effects of the presence of others on food intake: a normative interpretation. Psychological Bulletin. 2003 Nov;129(6):873-86.
  16. de Castro JM, de Castro ES. Spontaneous meal patterns of humans: influence of the presence of other people. The American Journal of Clinical Nutrition. 1989 Aug;50(2):237-47.
  17. Jennifer L. Harris, John A. Bargh. The Relationship between Television Viewing and Unhealthy Eating: Implications for Children and Media Interventions. Health Commun. 2009 Oct; 24(7): 660–673.
  18. Marge Dwyer. New strategies needed for preventing eating disorders. Harvard School of Public Health.
  19. Wendy Spettigue, Katherine A. Henderson. Eating Disorders and the Role of the Media. Canadian Academy of Child and Adolescent Psychiatry.
  20. Eating Disorders: About More than Food. National Institute of Mental Health.

†Los resultados pueden variar. La información y declaraciones hechas son para fines educativos y no tienen la intención de reemplazar el consejo de su médico. Global Healing Center no dispensa consejos médicos, prescribe o diagnostica enfermedades. Las opiniones y consejos nutricionales expresados ​​por Global Healing Center no pretenden ser un sustituto del servicio médico convencional. Si tiene una condición médica grave o preocupación por su salud, consulte a su médico.

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