Enfoques Nutricionales para la Salud Mental

Dr. Group
por Dr. Edward Group DC, NP, DACBN, DCBCN, DABFM
Publicada el , Última Actualización en
Enfoques Nutricionales para la Salud Mental

Los alimentos nutren el cuerpo y la mente, aportando la nutrición necesaria para mantener a toda persona energizada y funcionando en su mejor momento. Puede que te sorprenda, o no, saber que el cerebro es, en realidad, el primer sitio que recibe los nutrientes entrantes. Tiene sentido, ya que es el órgano que dirige los otros órganos, células y procesos metabólicos. Entonces, ¿qué ocurre si nuestra nutrición es deficiente? ¿Puede afectar a nuestro cerebro?

Aunque las deficiencias nutricionales no siempre muestran grandes síntomas mentales o psicológicos, pueden aparecer algunos síntomas subclínicos menores. Algunas deficiencias menores de ciertos nutrientes son suficientes para cambiar el estado de ánimo y la química del cerebro, especialmente en personas sensibles. Los antidepresivos, incluyendo las hierbas naturales contra la ansiedad como la hierba de San Juan, pueden no ser suficientes para aliviar los síntomas de tipo depresivo en personas que también sufren de deficiencias nutricionales subyacentes.

Enfoques Holísticos en la Salud Mental

La medicina holística es un enfoque que aborda todo el ser incorporando aspectos nutricionales, biológicos, genéticos, emocionales y mentales. Cuando lidiamos con trastornos del estado de ánimo, un trastorno que a veces puede ser grave y debilitante, se deben tener en cuenta todos estos aspectos. Un enfoque muy frecuente es el uso de hierbas como la kava kava y la hierba de San Juan. Algunas hierbas se están investigando en profundidad por parte de organizaciones científicas de renombre, con resultados positivos en la promoción de un estado de ánimo positivo y agilidad mental. Algunas hierbas incluyen:

  • Vitaminas B: pueden proporcionar protección contra la atrofia cerebral y el deterioro cognitivo, especialmente en adultos mayores. [1]
  • Ácidos grasos omega-3: los ácidos grasos, específicamente los ácidos grasos omega-3, juegan un papel importante en la salud del cerebro y pueden ser útiles para mejorar el estado de ánimo.[2]
  • Hierba de San Juan: una hierba popular que ha demostrado fomentar el buen humor. [3]
  • Kava kava: hierba del Pacífico Sur que se usa para aliviar el estrés. [4]

La psicoterapia y las terapias médicas convencionales, a menudo, tienen más éxito cuando el paciente piensa con claridad y se encuentra en un estado mental positivo (o “estado de ánimo positivo”). Aumentado ciertos nutrientes y utilizando métodos naturales como la kava kava y la hierba de San Juan, la salud mental puede mejorar drásticamente junto con enfoques terapéuticos convencionales.

Una Mirada Más Cercana a la Nutrición y la Depresión

La dieta americana estándar normalmente, es baja en muchos de los nutrientes que nuestro cerebro (y el resto de nuestro cuerpo) necesita para mantenerse sano. Hoy en día, muchas personas siguen una dieta alta en carbohidratos procesados ??y baja en ácidos grasos esenciales, y este factor nutricional puede perjudicar la mente y el cuerpo en adultos, adolescentes y niños. A menudo, las personas no entienden y ni siquiera piensan en el papel que la nutrición tiene en la salud mental. Con tanta gente actualmente sobrealimentada y desnutrida, no es de extrañar que estemos asistiendo a un bombardeo constante de enfermedades y trastornos mentales en nuestro mundo occidental.

He aquí un resumen de los nutrientes que son cruciales para la salud mental.

Aminoácidos

Los neurotransmisores como la dopamina y la serotonina son necesarios para la transmisión de los impulsos eléctricos y los mensajes entre las células cerebrales. Estos conductores eléctricos esenciales también son importantes para mantener un buen estado de ánimo; y unos niveles bajos en el cerebro pueden dar lugar a síntomas de depresión o de tipo depresivo. Muchos antidepresivos convencionales funcionan aumentando los niveles de los neurotransmisores, una acción que también se le atribuye a la hierba de San Juan.

Los aminoácidos son los precursores de la producción de neurotransmisores y la mayoría de nosotros obtenemos todos los aminoácidos que necesitamos de proteínas de la dieta. Los tres aminoácidos que están directamente relacionados con el estado de ánimo y la depresión incluyen la fenilalanina, la tirosina y el triptófano. La fenilalanina y la tirosina producen noradrenalina y triptófano, dos neurotransmisores necesarios para mantener un estado de ánimo estable.

Algunas investigaciones han indicado que la terapia con aminoácidos puede ser tan eficaz como medicamentos tradicionales para la depresión; y la fenilalanina y la tirosina son dos de los aminoácidos que muestran resultados similares a los antidepresivos en comparación con un producto farmacéutico popular. [5] Los aminoácidos también han demostrado reducir los niveles de dolor en el cuerpo manteniendo unos niveles saludables de endorfinas, el analgésico natural del cuerpo.

Vitamina B1 (Tiamina)

La tiamina es necesaria para convertir la glucosa (azúcar en la sangre) en combustible para las células en el cerebro y el cuerpo. Sin esta conversión, el cerebro no puede acceder a su fuente de energía preferida, y puede dar lugar a síntomas como fatiga, depresión, dificultad para pensar, irritabilidad y ansiedad. La pérdida de memoria, anorexia e insomnio son también síntomas relacionados con una deficiencia de vitamina B1. [6]

Vitamina B6 (Piridoxina)

Hay una fuerte correlación entre la deficiencia de B6 y la depresión, ya que este nutriente también es necesario para crear neurotransmisores. [7]

Vitamina B12 (Cobalamina)

La vitamina B12 ha recibido mucha atención en los últimos años y, a menudo, ha sido considerada por muchos como un poderoso estimulante energético y del estado de ánimo. Esta vitamina, que se deriva principalmente de fuentes animales, es importante para la formación de glóbulos rojos. La falta de esta vitamina puede conllevar la aparición de anemia perniciosa, [8] una condición que puede conducir a cambios de humor, irritabilidad, paranoia, confusión, anorexia y depresión. Para aprender más acerca de las mejores fuentes de esta vitamina consulta mi artículo sobre los 10 mejores alimentos para la vitamina B12.

Folato

Otra vitamina B, el ácido fólico, también ayuda en la producción de neurotransmisores. Las deficiencias de esta vitamina pueden conducir a la anemia, lo que resulta en los mismos síntomas mentales relacionados con la deficiencia de vitamina B12. Los psiquiatras ortomoleculares han utilizado suplementos de ácido fólico (folato) durante años para reducir la frecuencia de fallos de memoria en pacientes con demencia y algunas investigaciones sugieren que esta vitamina puede ser útil para combatir la depresión.[9] Comer alimentos ricos en ácido fólico es una forma de mantener unos niveles de folato adecuados.

Vitamina C

Los beneficios de la vitamina C suelen estar relacionados con sus capacidades antioxidantes, uno de los principales contribuyentes a la protección del cerebro. Algunas investigaciones han demostrado que la vitamina C puede reducir los síntomas de la manía y la depresión, con un estudio que muestra que una sola dosis de 3 gramos de vitamina C es todo lo que se necesitaba para obtener estos beneficios. La vitamina C es soluble en agua y se debe consumir todos los días con el fin de obtener sus beneficios.

Vitamina D

Las personas con depresión, a menudo, muestran niveles más bajos de vitamina D en comparación con las personas que presentan pocos o ningún síntoma. [10] Si bien esto es una mera correlación, otros estudios han replicado consistentemente esta relación. La luz del sol, la principal manera a través del cual la vitamina D natural se produce en el cuerpo, se ha asociado con la regulación de los niveles de serotonina y melatonina en el cerebro; y un estudio indica que la luz del sol es un potente estimulador cognitivo y del estado de ánimo de las personas deprimidas.[11]

Minerales

Hay alrededor de 15 minerales que son esenciales para la salud humana, 5 de los cuales son cruciales para mantener la agilidad mental. Si bien todos los nutrientes trabajan sinérgicamente para crear un estado dinámico de salud, los siguientes nutrientes han sido objeto de la mayoría de las investigaciones en relación con la estabilización mental y emocional.

Sodio y Potasio

Tanto el sodio como el potasio trabajan juntos para mantener el equilibrio de electrolitos en el cuerpo; y tener demasiados o cantidades insuficientes de estos nutrientes perturba este equilibrio. Cuando se altera el equilibrio de nutrientes, los neurotransmisores se ven afectados directamente, produciendo síntomas relacionados con la depresión. El uso a largo plazo de los diuréticos puede conllevar a una deficiencia de potasio, una cuestión que también se puede manifestar con síntomas de depresión.

Hierro

Una deficiencia de hierro puede causar anemia, una condición que puede producir síntomas tales como trastornos de depresión, atención y concentración, fatiga e irritabilidad. El hierro produce energía en el parénquima cerebral del cerebro y es esencial para la producción de neurotransmisores. A menudo, los niños con déficit de atención/TDAH son deficientes en hierro, por lo que es posible que el hierro sea un nutriente útil para fomentar el enfoque y la concentración adecuada.[12] La deficiencia de hierro se ha demostrado que causa fatiga mental y depresión en algunas personas.[13] Se puede combatir la deficiencia de hierro con estos 16 alimentos ricos en hierro.

Magnesio

La mayoría de las dietas de hoy en día son deficientes en magnesio, un mineral que se encuentra en gran medida en los vegetales, nueces y semillas. El magnesio juega un papel en cientos de diferentes labores en el cuerpo, incluyendo los mecanismos químicos en el cerebro. Su deficiencia puede resultar en depresión, ansiedad y confusión, por no hablar de varios problemas físicos. La enfermedad renal, presión arterial alta y la mala absorción de magnesio son problemas que pueden aumentar el riesgo de una deficiencia. [14]

Calcio

Los estudios han indicado que la hipercalcemia o altos niveles de calcio en la sangre, está asociada con trastornos de salud mental.[15] La hipercalcemia también se ha demostrado que aumenta los niveles de excreción de magnesio en la orina, incrementando aún más el riesgo de desarrollar otros problemas de salud mental y depresión.[16]

Zinc

Con frecuencia, una deficiencia en zinc conduce a pensamientos, emociones y acciones depresivas, dado que el zinc es fundamental para mejorar la señalización celular en el cerebro. El zinc se encuentra en grandes cantidades en el cerebro y los estudios han mostrado una mejora significativa en los síntomas depresivos en las personas que toman suplementos de este mineral. [17] El zinc está más biodisponible en la carne en comparación con las fuentes vegetales, dado que la carne carece de fitatos los cuales impiden la absorción de este nutriente. A menudo, se recomienda la suplementación con zinc a los vegetarianos y veganos por esta razón.

Otros Nutrientes Saludables para el Cerebro

La suplementación con ácidos grasos omega-3 y probióticos puede ser útil para algunas personas que sufren de depresión, problemas de concentración y ansiedad. Los ácidos grasos omega-3, que se encuentran, a menudo, en el pescado, las semillas (las semillas de lino y las de chía son los principales ejemplos) y algunos aceites, se ha demostrado que regulan la función cerebral. Además, teniendo en cuenta que la mayoría de nuestra serotonina se encuentra en el intestino, no es de extrañar que muchos estudios hayan explorado el papel de los probióticos en la promoción de un estado de ánimo y rendimiento mental saludables. [18]

Qué Puedes Hacer

La salud mental está influenciada por una multitud de factores, incluyendo la dieta, el estilo de vida y la genética. Las deficiencias nutricionales relacionadas con la depresión y los problemas de concentración contribuyen a muchos de los diagnósticos psicológicos que se atribuyen a la gente hoy en día, sin embargo, muy poco se ha hecho para investigar estas causas fundamentales. Recetar una pastilla para encubrir los síntomas parece ser la opción más popular; sin embargo, no tiene por qué ser así. Si tú o alguien que conoces sufre de algún tipo de trastorno mental, lo mejor es someterse a un análisis nutricional completo para determinar y corregir los posibles factores subyacentes.

Dr. Edward F. Group III, DC, ND, DACBN, DCBCN, DABFM

Referencias (18)
  1. A. David Smith, Stephen M. Smith, Celeste A. de Jager, Philippa Whitbread, Carole Johnston, Grzegorz Agacinski, Abderrahim, Oulhaj, Kevin M. Bradley, Robin Jacoby, Helga Refsum. Homocysteine-Lowering by B VItamins Slows the Rate of Accelerated Brain Atrophy in Mild Cognitive Impairment: A Randomized Controlled Trial. PLOS ONE. September 08, 2010. DOI: 10.1371/journal.pone.0012244.
  2. Parker G, GIbson NA, Brotchie H, Heruc G, Rees AM, Hadzi-Pavlovic D. Omega-3 fatty acids and mood disorders. American Journal of Psychiatry. 2006 June;163(6):969-78.
  3. Butterweck V. Mechanism of action of St. John’s wort in depression: what is known? CNS Drugs. 2003;17(8):539-62.
  4. Sarris J, Stough C, Bousman CA, Wahid ZT, Murray G, Teschke R, Savage KM, Dowell A, Ng C, Schweitzer I. Kava in the treatment of generalized anxiety disorder: a double-blind, randomized, placebo-controlled study. The Journal of Clinical Psychopharmacology. 2013 October;33(5):643-8. doi: 10.1097/JCP.0b013e318291be67.
  5. Helmut Beckmann, Dieter Athen, Margit Olteanu, Reinhild Zimmer. DL-Phenylalanine Versus Imipramine: A Double-Blind Controlled Study. Archive of Psychiatry Nervenker. 227, 49-58 (1979).
  6. Peter R. Martin, M.D., Charles K. Singleton, Ph.D., and Susanne Hiller-Sturmhöfel, Ph.D. The Role of Thiamine Deficiency in Alcoholic Brain DIsease. National Institute of Alcohol Abuse and Alcoholism.
  7. Shiloh R, Weizman A, Weizer N, Dorfman-Etrog P, Munitz H. Antidepressive effect of phyidoxine (vitamin B6) in neuroleptic treated schizophrenic patients with co-morbid minor depression-preliminary open-label trial. Harefuah. 2001 May;140(5):369-73, 456.
  8. Kumar V. Pernicious anemia. MLO Med Lab Obs. 2007 February;39(2):28, 30-1.
  9. Miller AL. The methylation, neurotransmitter, and antioxidant connections between folate and depression. Alternative Medicine Review. 2008 September;13(3):216-26.
  10. Anglin RE, Samaan Z, Walter SD, McDonald SD. Vitamin D deficiency and depression in adults: systematic review and meta-analysis. The British Journal of Psychiatry. 2013 February;202:100-7. doi: 10.1192/bjp.bp.111.106666.
  11. Kent ST, McClure LA, Crosson WL, Arnett DK, Wadley VG, Sathiakumar N. Effect of sunlight exposure on cognitive function among depressed and non-depressed participants: a REGARDS cross-sectional study. Environmental Health. 2009 July 28;8:34. doi: 10.1186/1476-069X-8-34.
  12. T. S. Sathyanarayana Rao, M. R. Asha, […], and K. S. Jagannatha Rao. Understanding nutrition, depression and mental illnesses. Indian Journal of Psychiatry. 2008 April-June; 50(2): 77-82.
  13. Bourre JM. Effects of nutrients (in food) on the structure and function of the nervous system: update on dietary requirements for brain. Part 1: micronutrients. The Journal of Nutrition and Healthy Aging. 2006 September-October;10(5):377-85.
  14. Eby GA, Eby KL. Rapid recovery from major depression using magnesium treatment. Medical Hypotheses. 2006;67(2):362-70.
  15. Tanaka M, Yamazaki S, Hayashino Y, Fukuhara S, Akiba T, Saito A, Asano Y, Port FK, Kurokawa K, Akizawa T. Hypercalcaemia is associated with poor mental health in haemodialysis patients: results from Japan DOPPS. Nephrology Dialysis Transplantation. 2007 June;22(6):1658-64.
  16. R Swaminathan. Magnesium Metabolism and its Disorders. Clinical Biochemical Review. May 2003; 24(2): 47-66.
  17. Ranjbar E, Kasaei MS, Mohammad-Shirazi M, Nasrollahzadeh J, Rashidkhani B, Shams J, Mostafavi SA, Mohammadi MR. Effects of zinc supplementation in patients with major depression: a randomized clinical trial. Iran Journal of Psychiatry. 2013 June;8(2):73-9.
  18. Timothy G. Dinan, Catherine Stanton, John F. Cryan. Psychobiotics: A Novel Class of Psychotropic. Biological Psychiatry. Volume 74, Issue 10, Pages 720-726, November 15, 2013.

†Los resultados pueden variar. La información y declaraciones hechas son para fines educativos y no tienen la intención de reemplazar el consejo de su médico. Global Healing Center no dispensa consejos médicos, prescribe o diagnostica enfermedades. Las opiniones y consejos nutricionales expresados ​​por Global Healing Center no pretenden ser un sustituto del servicio médico convencional. Si tiene una condición médica grave o preocupación por su salud, consulte a su médico.

Compre Nuestros Suplementos Completamente Naturales y Para la Salud Vegana

Suscríbase a Nuestro Boletín

Reciba correos sobre cómo cuidar de la salud a su correo aquí.

Estas afirmaciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Fármacos estadounidense (FDA).
Estos productos no están diseñados para diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad.

Información y declaraciones hechas son para propósitos de educación y no pretenden sustituir el consejo de su médico. Global Healing Center no dispensa consejos médicos, recetas o diagnostica enfermedades. Diseñamos y recomendamos programas individuales de nutrición y suplementos que permiten que el cuerpo se reconstruya y se cura a sí mismo. Las opiniones y consejos de nutrición expresados por Global Healing Center no están destinados a ser un sustituto para el servicio médico convencional. Si usted tiene una condición médica grave, consulte a su médico. Este sitio web contiene enlaces a sitios web operados por otras partes. Estos vínculos se proporcionan para su conveniencia y referencia. No somos responsables por el contenido o los productos de cualquier otro sitio. Dónde Global Healing Center tenga el control sobre la publicación o comunicación de tales afirmaciones hacia el público, Global Healing Center hará su mejor esfuerzo para eliminar estas afirmaciones.

© Copyright 1998 - 2017 | Todos los Derechos Reservados www.globalhealingcenter.net

Exención de responsabilidad | Política de Privacidad